
En un mundo en el que la ropa parece haberse vuelto casi desechable, (o así parece que la vemos a veces nosotros) detenernos un momento a cuidar lo que ya tenemos es un acto pequeño pero poderoso. No solo porque alargamos la vida de nuestras prendas, sino porque reducimos residuos, ahorramos dinero y cultivamos una relación más consciente con lo que vestimos cada día
Por eso, hoy quiero dejarte unos consejos para que tu ropa forme parte de tu día a día durante más tiempo y en mejor estado. Algunos son obvios, pero no por ello menos importantes.
Antes de seguir, solo me queda puntualizar que tienes una guía específica para cuidar tus prendas de Eucalipto y Mimosa, estos consejos son para prendas en general.
🧺 Lava menos (y mejor)
El lavado es uno de los mayores enemigos de la ropa. Cada ciclo de lavadora desgasta las fibras, apaga los colores y acorta la vida de los tejidos… por no hablar de los famosos microplásticos (eso lo dejamos para otro día).
Antes de lanzar una prenda al cesto, pregúntate si realmente necesita lavarse. Si solo te la has puesto un par de horas y no tiene manchas, quizás baste con airearla un poco al sol o al aire libre. Y cuanto tengas que lavarla, separa colores, tipo de prendas, dales la vuelta… (Esto te lo explicaré más a fondo en otra entrada).
Y si una prenda tiene valor sentimental, es delicada o está teñida o estampada de forma artesanal, dale un lavado a mano suave. Esa paciencia se nota en cómo envejece la tela.
🌞 Seca con cariño
Aunque a veces el espacio, las prisas, el clima y otros factores hacen que nos decantemos por utilizar la secadora, es importante saber que también hay unos cuantos motivos por los que es mejor secar la ropa al aire, siempre que se pueda claro. Pero incluso cuando secas la ropa al aire, hay factores que debes tener en cuenta: como evitar el sol directo, sacudir las prendas antes para evitar más arrugas y si puedes, secar en horizontal las prendas de punto.
Y acuérdate que colgar bien las prendas recién lavadas puede ahorrarte tiempo de plancha y desgaste de calor. ¿Y la secadora? Esa nos da para hablar de ella a fondo en otro artículo.

🧴 Usa menos productos
No necesitas un arsenal de productos para cuidar la ropa. Un jabón neutro y un poco de atención bastan.
Trata las manchas en el momento, con suavidad.
Algunos remedios caseros siguen funcionando de maravilla: Mi favorito es el percarbonato, dependiendo de la mancha, quizás tengas que dejarlo en remojo, aunque para manchas muy difíciles y nunca en tejidos delicados) yo a veces lo mezclo con jabón potásico y aplico esa pasta sobre la mancha.( Así conseguí limpiar y dejar impolutos más de un babero de mi niño, en su época de empezar papillas)
¿Y si tienes una mancha en una prenda delicada? Actúa con prudencia, empezando por el producto menos agresivo que puedas, y probándolo primero en una zona poco visible de la prenda.
🧵 Repara, no deseches
Normalicemos tener un pequeño costurero en casa, tengas la edad que tengas, por no hablar de aprender a coser por lo menos un botón (De verdad, no es tan difícil ) ¡Que un hilo suelto o un botón caído no sean excusa para tirar una prenda!
Remendar también es cuidar con amor: Incluso puede ser una oportunidad para personalizar o embellecer: un bordado visible, un parche bonito o una puntada de color pueden darle nueva vida a esa prenda que solo ha sido víctima de un pequeño accidente.
🧥 Guarda bien tus prendas
A veces no es el uso, sino el almacenamiento, lo que acorta la vida de la ropa.
Guarda las prendas limpias y bien secas (la humedad es el peor enemigo del tejido). Dobla las de punto, para que no se deformen. Evita las perchas de alambre, y sobre todo para las chaquetas utiliza las de madera. Aunque las perchas de madera suelen ser lo mas aconsejable para las prendas en general, son muy voluminosas para llenar de ellas tu armario, porque… siempre falta sitio en el armario ¿verdad?, pero procura tenerlas para algunas prendas que pesen mas o tengan más cuerpo.
No te olvides de esas prendas especiales que suelen estar más tiempo en el armario que fuera, como vestidos de fiesta, trajes, etc. Sácalos de vez en cuando, revisa que estén bien, sin manchas de humedad ni nada por el estilo y deja que se aireen un poco.

💚 En resumen
Cuidar la ropa no es una tarea más: es una forma de respeto hacia lo que usamos.
Cada prenda que conservas es una historia que continúa.
Y, al final, la ropa que mejor sienta es la que cuidamos con más cariño