La estampación botánica es una técnica textil en la que los elementos naturales utilizados para estampar —hojas, flores y otras partes de las plantas— transfieren al tejido parte de su color, forma y textura. Para conseguirlo, el tejido necesita una preparación previa adecuada y, después, se somete a un tratamiento de calor que permite que esos elementos vegetales dejen su huella sobre la tela.
Es un proceso que puede desarrollarse en pocos pasos o requerir pasos más largos y elaborados, utilizando diferentes materiales, preparaciones y combinaciones. La elección de las plantas, el tejido, los mordientes y la forma de trabajar con cada uno de ellos hacen que las posibilidades sean prácticamente infinitas.
Cada huella es única
En la estampación botánica, la experiencia y el conocimiento de los materiales tienen un papel fundamental: conocer cómo responde cada planta, cómo interactúa con el tejido y cómo influyen los distintos mordientes permite orientar el resultado, aunque nunca determinarlo por completo.
Al igual que no hay dos hojas o dos flores exactamente iguales, tampoco habrá dos huellas idénticas. Y es esto lo que hace a esta estampación tan especial: el conocimiento de la técnica y de los materiales es importante, pero también lo es dar cabida a la magia de los distintos elementos que utilizamos y dejarnos sorprender por las formas y tonos que deja cada uno de ellos, a veces casi iguales, otras sorprendentemente diferentes, aun viniendo de una misma planta.
Nuestro proceso en el estudio
En nuestro estudio, cada estampación comienza también con una búsqueda: observar qué materiales naturales tenemos a nuestro alcance en cada momento del año, cómo pueden comportarse sobre el tejido y qué combinación puede expresar mejor lo que buscamos. Algunas plantas ofrecen formas muy definidas, mientras que otras aportan tonos, sombras o matices que aparecen de manera más sutil. El proceso consiste también en aprender a leer esas posibilidades y trabajar con ellas, en hacer diferentes pruebas y trabajar en función de sus resultados.


La estampación botánica en Eucalipto y Mimosa
Por eso, en Eucalipto y Mimosa, la estampación botánica no es simplemente una forma de decorar un tejido. Es una parte esencial de cómo concebimos cada pieza: desde la elección de los materiales naturales hasta la combinación de formas y tonos que finalmente quedan sobre la tela. Cada estampado nace dentro de un proceso concreto y de un momento determinado, y esa relación con el tiempo y con la naturaleza es también la que da sentido a nuestras colecciones.
Ediciones limitadas y colecciones cápsula
Ligada a esta singularidad de la estampación botánica, creemos en una moda artesanal que no busca repetirse en masa. Por eso nuestras colecciones se conciben como ediciones limitadas marcadas por cada estación del año. Trabajamos en colecciones cápsula, pequeñas selecciones de prendas y estampados que se desarrollan alrededor de un momento concreto del año. Cada una tiene su propio carácter y una duración determinada, y reúne los estampados botánicos que hemos creado para esa temporada.
Cuando llega una nueva estación, los estampados cambian y con ellos cambia también la apariencia de las prendas, aunque los diseños sobre los que trabajamos permanecen y van aumentando con el tiempo. De esta manera, una colección no parte de cero cada temporada. Los diseños forman una base que permanece, mientras que la estampación botánica permite incorporar nuevos materiales, colores, formas y composiciones que hacen que cada estación tenga su propia identidad.
Piezas numeradas
Cada pieza forma parte de una serie limitada y va acompañada de una tarjeta numerada que indica su lugar dentro de la colección. Es una forma de identificar cada pieza dentro de la serie a la que pertenece y de conservar parte de la historia de cada colección.



Piezas con alma botánica
Así, cada prenda se convierte en mucho más. No es un chal o una chaqueta más en el armario, sino una pieza con identidad propia, la que adquiere gracias a cada hoja, cada flor y cada elemento plasmado en su estampado. Y forma parte, además, de no una, sino de dos historias: la nuestra, como parte de una de las colecciones de Eucalipto y Mimosa, y la tuya, acompañándote —esperamos— en momentos tanto especiales como cotidianos, que no por ello son menos importantes.
Son piezas con alma botánica, nacidas de la naturaleza y del crear de nuestras manos, que siguen su camino en cada momento compartido contigo.